miércoles, 4 de enero de 2017

pensamiento político de AUP

  1. Arturo Uslar Pietri (1906-2001), destacado escritor venezolano se proyecta a través de la literatura y otras modalidades expresivas, como lo son las tareas de articulista, en la prensa y revistas de circulación urbana y dentro de ese campo ocupó por mucho tiempo en la pagina A4 del periódico El Nacional, en la sección denominada Pizarrón, conformadoras de su pensamiento político.




    Desde este abundante material impreso, en este blog se recoge una muestra representativa de los planteamientos que este escritor expone, sobre la situación del país a partir del descubrimiento de los yacimientos de petróleo en suelo venezolano, hasta el resto de su vida, guiado por una constante preocupación: Sembrar el petróleo como fórmula salvadora de las dificultades económicas y sociales que vive el país.

    Los artículos seleccionados del espacio periodístico escrito por Arturo Uslar Pietri bajo el titulo Pizarrón, para la elaboración de este blog son los siguientes:

    ·        Sembrar el petróleo (1936).

    ·        LA DIMENSIÓN DE UN FRACASO (1977).

    ·        ESTADO Y NACION EN VENEZUELA (1997).

    ·        UN PAÍS ANÓMALO (1997).

    ·        VENEZUELA Y EL HIDRÓGENO (1997).

    ·        LA ESCUELA Y LA CARCEL(1998).

    Cabe destacar que esta selección obedece al interés de demostrar el pensamiento político de este intelectual se ha mantenido desde 1936 y lo cual es objetivo de este blog y por ellos se integra a los artículos de Pizarrón un publicado con el periódico Ahora, en el año indicado anteriormente.

    A través de este blog se recopila un material, que puede servir de pequeño aporte a las investigaciones que sobre este tema se escriben haciendo referencia a la obra del escritor que por sus ideas utilitarias mantiene su presencia en la historia del país. Arturo Uslar Pietri es constructor de la conciencia nacional.


    ARTÍCULOS 

    1)



    Articulo periodístico: SEMBRAR EL PETROLEO (1936)
    La riqueza pública venezolana en la actualidad depende casi totalmente del aprovechamiento destructor de los yacimientos del   subsuelo, cuya vida es limitada por razones naturales y de comercialización, la abundancia de hoy es momentánea.
    Aumentan las divisas por efecto de venta del petróleo, mientras la producción agrícola decae en cantidad y calidad, los frutos de exportación han perdido mercado externo y la ganadería empobrece por continuas epidemias y no hay un cruce adecuado de animales.
    Urge aprovechar la riqueza transitoria de la actual economía   destructiva, para crear bases sanas, amplias y coordinadas de una futura economía progresiva, que será nuestra verdadera independencia.
    Los intereses del petróleo deben cambiar, para convertirse en una apertura acelerada y fortificadora de la evolución productiva del pueblo venezolano en óptimas condiciones.


    Pensamiento político: Hay que practicar una política sabia y salvadora, que transforme la renta minera en crédito agrícola, estimule la agricultura científica, la importación de sementales, repoblar los bosques, construir canalizaciones, industrializar el campo, crear cooperativas, con estas acciones resiembra el petróleo.






























    2)

    Articulo periodístico: LA DIMENSIÓN DE UN FRACASO (1977)
    Venezuela sufre un fracaso nacional irresponsable, porque muy pocos países han tenido la oportunidad de lograr un efectivo desarrollo, porque aquí se han manejado inmensos recursos financieros y éste sólo ha servido para aumentar el índice de pobreza y el constante atraso.
    La incapacidad de la clase dirigente que viene gobernando el país es notoria, desde 1975, cuando los precios del petróleo empezaron a subir en el mercado mundial los ingresos obtenidos han sido despilfarrados.
    Venezuela debiera ser uno de los países más desarrollados de América Latina, pero la renta petrolera solo ha servido para que los gobernantes de turno la malgasten alegremente, creando un estado ineficiente torpe y sin rumbo progresivo.
    No hemos tenido un proyecto nacional, no hemos sido capaces de concebir y mucho menos de realizar un plan de verdadero progreso, lo único que se ha visto es el despilfarro de la riqueza petrolera.

    Pensamiento político: Hay que elaborar un proyecto razonable para sembrar el petróleo, porque sólo de esa manera es que el país logrará su pleno desarrollo.






























    3)
    Articulo periodístico: ESTADO Y NACIÓN EN VENEZUELA (1997)
    Venezuela fue un país pobre, poco desarrollado y con grandes carencias colectivas hasta que por el azar de la geología surgió el petróleo en nuestro suelo y comenzó el Estado a convertirse en un ente cada vez más rico y poderoso, adquiriendo autonomía frente al hecho nacional.
    Desde entonces este país no crece como productor de riqueza, sino como un país rentista, que solamente ofrece grandes oportunidades a pocos, mientras la mayor parte de la población sufre de muchas carencias y existe la amenaza de que la fuente petrolera sea desplazada por el hidrógeno.
    En los países más adelantados del mundo la gente con mayor autoridad científica trabaja por el porvenir de su país, aquí el fracaso económico y social que se vive parece no preocupar ni al estado, ni a la nación.
    Este tema debería ser motivo de reflexión para los gobernantes y las instituciones académicas y docentes del país, los altos centros de estudio, están llamados a analizar la amenaza.

    Pensamiento político: Hay que elaborar un proyecto nacional que involucre la participación del estado y la sociedad en la búsqueda de alternativas que combatan la amenaza que representa la dependencia petrolera, es necesario reducir el tamaño del estado, el gasto publico y las mil formas de subsidio que se han crecido alegremente. 





























    4)


    Articulo periodístico: UN PAÍS ANÓMALO (1997)
    En la época colonial, Venezuela era región de escasa riqueza, de reciente integración y de población reducida, aunque sus próceres (Bolívar – Miranda – Sucre) contribuyeron inmensamente con la transformación histórica de América del Sur.
    En el siglo XX Venezuela vive grandes cambios económicos, sociales y culturales, gracias a la explotación petrolera.
    La monoproducción trajo como consecuencia la disminución de otras actividades rentables para el país y la conformación de un estado mas rico, dentro de un país mas pobre
    El peligro de esta anormalidad no ha sido tomado en cuenta, ni siquiera por partidos políticos, porque ni ellos dan muestras con propuestas efectivas que puedan revertir los riesgos de una nación rentista.


    Pensamiento político: Hay que crear una conciencia efectiva del peligro de esta situación y de la necesidad de hallar alguna forma de sembrar el petróleo. 



























    5)



    Articulo periodístico: VENEZUELA Y EL HIDRÓGENO (1997)
    El país entero en todas sus estructuras sociales y en todas las actividades económicas que desarrollan dentro de él, depende fundamentalmente de la explotación petrolera.
    Venezuela se encuentra en una situación de atraso y pobreza lamentablemente, más de la mitad de la población se encuentra en estado de pobreza crítica, mientras cada día más crece el gasto público.
    Si por alguna circunstancia no difícil de prever, el volumen de la explotación petrolera descendiera siquiera un 10%, Venezuela caería en una crisis económica y social sin precedente.
    Una evidencia de esta realidad la presenta la revista inglesa The Economist (25-31-97) con la publicación de un artículo donde expone la existencia de un nuevo recurso de producción energético, que reemplazaría a la era petrolera, la cual se vería sustituida por la era del hidrógeno.

    Pensamiento político: Hay que utilizar la renta petrolera en la producción de modelos de desarrollo distintos a las del petróleo, con la participación de todos los venezolanos, desde el gobierno hasta la educación pública. Con esta idea queda explicada la frase “Sembrar el petróleo”.  





























    6)

    Articulo periodístico: LA ESCUELA Y LA CÁRCEL (1998)
    La corrupción del estado venezolano, ha causado inmensos daños a la economía del país, desde 1974 se vienen malgastando los recursos provenientes del petróleo y esta mala administración ha afectado el buen funcionamiento de las instituciones sociales claves, como son la educación y el sistema carcelario.
    A principios de este año la escuela publica vivió un conflicto huelgario por reclamos salariales y este hecho es sólo un reflejo de los grandes problemas de nuestra educación, su carácter inadecuado y deficiente está muy distante de lo que debe invertirse en la formación de un ciudadano apto para el trabajo y la vida social de un país en desarrollo.
    Otro hecho sucedido en el mes de junio del presente año, en la cárcel de Barcelona fue el motín sangriento surgido entre presos sometidos a condiciones infrahumanas de hacinamientos, situación que viven otros centros penitenciarios y que evidencian una realidad: las cárceles venezolanas son antros infernales, donde conviven en ocio y hacinamiento niños, adolescentes y veteranos del crimen.
    El funcionamiento de un país puede juzgarse socialmente por sus escuelas y sus cárceles y lo cierto es que en este país, la política no enfrenta adecuadamente los problemas que se presentan en las escuelas y las cárceles, a pesar de haberse manejado en estas últimas décadas del siglo XX inmensos recursos económicos.


    Pensamiento político: Hay que  dar un vuelco a la política económica del país, deben hacerse mayores inversiones en el mejoramiento de la educación y el sistema carcelario. 


























    Conclusiones


    Arturo Uslar Pietri demuestra en los artículos de prensa analizados, poseer un pensamiento político consistente y basado en razonamientos extraídos del diario acontecer económico y social en este país, desde el surgimiento de la bonanza petrolera.

    Su oficio de escritor lo puso al servicio de la formación de la conciencia nacional, bajo una sola consigna “Hay que sembrar el petróleo”, en cada uno de sus artículos desglosa situaciones que se proyectan como mensajes de alerta ante el problema que amenaza el despilfarro de la renta petrolera, pero no sólo se queda en la denuncia, porque ofrece alternativas de cambios si se siembra el petróleo, lo cual no es más que el invertir la riqueza que produce este mineral en obras y acciones que eleven el nivel de funcionamiento optimo de la agricultura, la educación, el sistema carcelario, etc. y erradicar la corrupción, la desigualdad social, la pobreza extrema y la indiferencia que desde el Estado, los grandes pensadores del país y el pueblo general demuestran ante una situación tan critica, que puede ocasionar una catástrofe económica y social inevitable.



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domingo, 1 de enero de 2017

Uslar pensamiento político

Desmenuzar o escudriñar bien los escritos del gran escritor venezolano y convertirlo en pensamiento uslariano. Comenzar por leer los artículos de prensa: Sembrar el petróleo y el Tema de la historia viva, hasta llegar a sus obras más complejas. Ensayos y novelas.
Hacer algo bien estructurado y comprensible. Sintético... Seria muy útil.

viernes, 21 de agosto de 2015

Biografia de Arturo Uslar Pietri...

(Caracas, 1906 - 2001) Escritor y político venezolano. Después de Rómulo Gallegos, es el escritor venezolano que de más celebridad y consideración ha disfrutado en el siglo XX. Su novela Las lanzas coloradas, con la que se dio a conocer cuando contaba apenas veinticinco años, contribuyó a forjar la tan hispanoamericana tradición del "realismo mágico".
Fueron sus padres Arturo Uslar Santamaría, de ascendencia alemana, y Helena Pietri Paúl, descendiente de corsos afincados en el estado Sucre. Su bisabuelo paterno, el general Juan Uslar, luchó en la guerra de Independencia, y su abuelo materno, el general Juan Pietri, fue presidente del Consejo de Gobierno en los inicios del régimen de Gómez. Tanto su padre como su abuelo fueron generales en el ejército venezolano.
Siempre se ufanó Uslar de descender de luchadores por la Independencia de Venezuela y servidores de la patria, y solía destacar la presencia en su tronco familiar de un edecán de Simón Bolívar y de dos presidentes de Venezuela, Carlos Soublette y Juan Pablo Rojas Paúl.
No es de extrañar, con tales antecedentes familiares y el hondo sentido de la responsabilidad histórica y ciudadana que le inculcaron sus padres a Uslar desde niño, que dirigiera una buena parte de sus esfuerzos a labrarse una trayectoria política. Son legión los cargos públicos que desempeñó. Fue tres veces ministro: de Educación (1939-1941), de Hacienda (1943) y de Relaciones Interiores (1945). Ocupó la Secretaría de la Presidencia de la República (1941-1943) en el mandato de Isaías Medina Angarita.
Como representante del pueblo, fue electo diputado a la Asamblea Legislativa en 1944 y senador en el Congreso Nacional por el Distrito Federal (1958). Y como líder político presentó su candidatura a la presidencia de la República en 1963, con el lema "Arturo es el hombre". Obtuvo 16,1 por ciento de la votación nacional, porcentaje importante en un régimen electoral como el venezolano, de mayoría simple en única vuelta de escrutinio.
Uslar había estudiado primaria y secundaria en el Colegio Federal de Maracay y en el Liceo San José de Los Teques. Por su familia, vinculada a los círculos del poder gomecista, pudo conocer de cerca el complejo entramado de pasiones que lo caracterizaba y hacerse una temprana idea de la personalidad del último gran caudillo venezolano. Este conocimiento de primera mano le fue muy útil a la hora de escribir relatos situados en esta época y, sobre todo, una de sus más notables novelas, Oficio de difuntos (1976).

Arturo Uslar Pietri en su estudio
En 1924 regresó a Caracas e ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela. Cuatro años antes había comenzado a publicar sus primeros textos en la prensa. En Caracas frecuentó asiduamente los círculos literarios, donde trabó amistad con los escritores Fernando Paz Castillo y Miguel Otero Silva. Juntos, los tres fundaron en 1928 la revista Válvula, en cuyas páginas encontró Venezuela un eco de las vanguardias europeas.
Ese mismo año, Uslar recogió sus primeros cuentos en Barrabás y otros relatos. Y también estallaron las revueltas estudiantiles contra el régimen de Gómez que llevarían a la cárcel a muchos jóvenes escritores: Otero Silva, Antonio Arráiz, Andrés Eloy Blanco, entre otros. Arturo Uslar, hijo obediente de una notoria familia gomecista, aceptó en cambio el cargo de agregado civil en la legación de Venezuela en París, ciudad donde permaneció durante cinco años.
Sin el período parisino, muy posiblemente su destino literario habría sido otro. La formación de su sensibilidad e intereses acabó de tomar forma al contacto con escritores y artistas que conoció, como Paul Valéry, Robert Desnos y André Breton, o frecuentó, como Ramón Gómez de la Serna, a cuyas tertulias en un cafetín de Montparnasse solía asistir.
Sobre todo, en París descubrió que otros latinoamericanos comenzaban a forjar novedosas herramientas literarias para abarcar con ellas la singularidad histórica y cultural de sus orígenes. El guatemalteco Miguel Ángel Asturias y el cubano Alejo Carpentier, con quienes se reunía y conversaba, fueron influencias determinantes en este terreno, donde acabaría perfilándose lo mejor de la obra de Uslar, y que por lo pronto dio sus frutos en su primera novela, Las lanzas coloradas (1931), recreación imaginativa de las guerras de Independencia venezolanas.
Años después, Uslar afirmaría que él había inventado el realismo mágico, ya que con la publicación de esta obra se había adelantado a sus amigos latinoamericanos en París. Que ello sea cierto o no es un detalle subsidiario; lo importante es que Las lanzas coloradas se sumó a Cubagua, de Enrique Bernardo Núñez otra novela publicada en ese año de gracia para la novelística venezolana que fue 1931, y que ambas le dieron a los venezolanos que quisieran abordar imaginativamente los hechos históricos un enfoque novedoso, alejado de los convencionalismos retóricos y la compulsión hagiográfica habituales en este género. Y más allá de Venezuela, la publicación de la primera novela de Uslar "abrió la puerta para lo que sería luego el reconocimiento de la novela latinoamericana en todo el mundo", en opinión del novelista peruano Mario Vargas Llosa.
Uslar Pietri en una imagen de 1997

Sin solución de continuidad, Uslar regresó a una Caracas provinciana y aletargada por la censura en 1934 y prosiguió su carrera literaria. Publicó artículos y ensayos de crítica y reflexión sobre asuntos literarios en la revista El Ingenioso Hidalgo, fundada por él mismo con la ayuda de su primo Alfredo Boulton y los escritores Julián Padrón y Pedro Sotillo. El 14 de julio de 1936, siete meses después de la muerte del "Benemérito", publicó en el periódico Ahora, el que habría de convertirse en su artículo más leído y comentado: "Sembrar el petróleo". Allí levantaba la voz para pedirle a los gobernantes de Venezuela que no despilfarraran el oro negro, cuya explotación había comenzado a hacerse intensiva hacía pocos años, y lo utilizaran para dotar al país de actividades capaces de garantizar el sustento de sus habitantes.
Por lo demás, durante estos años y hasta el derrocamiento del gobierno de Medina Angarita, en 1945, Uslar desplegó todos sus esfuerzos en el terreno de la política, bien participando directamente en el gobierno y presentándose ante los electores, bien ejerciendo su influencia en la opinión pública. Desde los inicios del diario El Nacional, en 1943, fue uno de sus más constantes articulistas.
Los títulos mismos que dio a su columna en este medio "Pizarrón" así como posteriormente a los programas televisivos que dirigió y presentó ("Valores Humanos" y "Cuéntame a Venezuela") delatan su inmenso afán didáctico. Paralelamente a sus actividades políticas, periodísticas y estrictamente literarias, Uslar ocupó diversas cátedras universitarias: las de Economía Política (1937-1941) y Literatura Venezolana (1948) en la Universidad Central de Venezuela y la de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Columbia, en Nueva York (1947).
De 1945 a 1950 marchó al exilio a Nueva York. Por supuesto, aprovechó su estancia en Estados Unidos para dedicarse más a fondo a su obra literaria, y publicó la novela El camino de El Dorado (1947), el libro de cuentos Treinta hombres y sus sombras (1949) y los ensayos Sumario de economía venezolana y Letras y hombres de Venezuela, ambos en 1948. Pero Uslar no perdonó nunca el golpe de mano contra el gobierno de Medina Angarita perpetrado por la junta civicomilitar encabezada por Rómulo Betancourt y los "adecos".
Ello explica en buena medida su actitud siempre crítica y distante con el poder durante el largo período de la IV República (1958-1998). Durante este período aceptó sólo un cargo oficial, el de representante de Venezuela ante la Unesco, en París, a mediados de la década de 1970. En 1983, cuando estalló la crisis del endeudamiento y se puso de manifiesto por primera vez la hondura del quebranto económico del país, no se mordió la lengua para señalar una de sus raíces más profundas: "Venezuela está cansada del viejo y podrido disco de las promesas populistas con las que nunca ha podido salir adelante. El populismo es, en una proporción inmensa, el causante de todos los resultados negativos que hemos confrontado en estos años".
El prestigio de Uslar Pietri en Venezuela era enorme. Sus opiniones sobre cualquier asunto eran esperadas y, en algunos casos, temidas. Mucho antes de entrar en la vejez, vio como sus obras ingresaban en los planes de estudio de colegios y liceos. Todo venezolano nacido en la década de 1950 ha tenido forzosamente que leer alguna página de este escritor. Aguardó en vano el galardón que más codiciaba: el Premio Cervantes. Pero ningún otro escritor venezolano obtuvo como él tantos premios y galardones por su obra narrativa, incluido el premio de novela más prestigioso del ámbito hispánico, el Rómulo Gallegos, y ha sido el único venezolano en recibirlo.
El fallo del jurado del Príncipe de Asturias, que le fue otorgado en 1990 por la novela La visita en el tiempo, reconoce en él al "creador de la novela histórica moderna en Hispanoamérica, cuya incesante y fructífera actividad literaria ha contribuido señeramente a vivificar nuestra lengua común, iluminar la imaginación del Nuevo Mundo y enriquecer la continuidad cultural de las Américas". Uno de los miembros del jurado, el novelista mexicano Carlos Fuentes, considera que Uslar ha forjado "una concepción moderna de la novela, ofreciendo las sombras y las luces del proceso histórico", y que es el precursor de una concepción de la literatura en la que se reconocen otros autores, como el colombiano Gabriel García Márquez. 
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/u/uslar.htm

Tips; Uslar Pietri...